miércoles, 8 de febrero de 2023

2-La tercera categoría

Cuando ayer decía que el Málaga podría descender a la tercera categoría del fútbol español no se trataba de un eufemismo ni de un circunloquio con propósitos edulcorantes, sino de la realidad. Porque, a estas alturas, tanto el nombre como la configuración de esa categoría para la temporada 2023/2024 son toda una incógnita.

Todavía se lee a veces por ahí que el Málaga va a descender a Segunda B, pero esa categoría ya no existe desde hace dos temporadas. En la 2021/2022 nació para sustituirla la Primera RFEF, con dos grupos de 20 equipos en lugar de cuatro, configuración que se ha mantenido para esta 2022/2023 pero con una denominación diferente: Primera Federación.

El objetivo de este cambio fue hacer una categoría mejor, más profesionalizada y seria, pero ha resultado ser todo lo contrario, porque la principal fuente de ingresos en que se confió, la venta de los derechos televisivos, fue un fracaso. Actualmente los partidos se televisan por alguna plataforma de streaming, pero por motivos que se me escapan, la mayoría de los equipos presentan pérdidas económicas enormes y se encuentran en conversaciones con la federación para cambiar de modelo la próxima campaña.

Lo último que he leído sobre el asunto es que la federación les propuso una votación para aprobar un modelo de control económico y otra para aprobar un modelo de control en la gestión, y la mayoría de equipos se abstuvieron al no disponer de suficiente información para valorar la propuesta.

De este modo, la incertidumbre es enorme respecto a dónde jugará el Málaga 2023/2024.

Pero yo sigo sin tener dudas de que jugará. No sé dónde, pero lo hará.

Los equipos que militan actualmente en esta tercera categoría del fútbol español tienen al menos un pequeño margen para participar en el diseño de sus futuros enfrentamientos y en la configuración de su destino como colectivo. Pero los cuatro que desciendan de Segunda se incorporarán tarde a este escenario, si es que todavía queda algo por decidir para cuando lleguen.

Así que al panorama ya de por sí desolador de un descenso, se une el de no saber dónde se va a descender.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio