Anoche, ya sí, escuché lo que José María Muñoz y Kike Pérez tenían que contarnos.
Del administrador judicial me bastó esta frase: "el descenso está contemplado". Es suficiente y no se puede esperar más de la situación actual. Que el club siga existiendo y compitiendo allí donde le toque en función de sus avatares deportivos.
No siempre en la historia del fútbol en Málaga ha habido quien lo haya podido garantizar.
Kike Pérez me causó una impresión aceptable. Ahora sí se puede decir, después de varios años y para blanco de algunos, que el club tiene un directivo. Al menos uno. Un hombre que dice que viene aquí simplemente porque "sintió" que tenía que venir, contra la voluntad de su padre incluso, después de tantos años ya como lleva en el fútbol, llama la atención.
Adelanto, eso sí, una primicia: se equivocará en muchas decisiones.
Dos primicias incluso: y acertará también en muchas otras.
No empecé a escribir en este espacio para darle palos a nadie, eso lo tengo muy claro. Ni siquiera para señalar culpables, porque el club está formado por demasiadas personas, dentro y fuera, como para que un "Menganito tiene la culpa" lo solucione todo.
Los análisis tan simplistas y superficiales no conducen a nada.
El respeto y la educación por encima de todo, como ya dije. Hay mucha gente que critica de una forma despectiva, cayendo en la falta de respeto sin pensar ni por asomo que lo esté haciendo. Y sobre todo, sin ninguna necesidad.
Manolo Gaspar ha tomado decisiones muy acertadas en sus años en el cargo. Gracias a ellas, el club ha salido adelante cuando estaba contra las cuerdas.
Y también ha cometido numerosos errores, probablemente el mayor de los cuales, y en esto coincido con él, fuese echar a José Alberto, un entrenador que estaba cumpliendo con creces los objetivos y que lo hacía con un decálogo basado en la cantera y en el fútbol de cara.
Pero quién no ha cometido errores en este club.
Probablemente incluso don Joaquín Peiró se equivocó cuando decidió sacar en el campo del Boavista un equipo con cinco defensas centrales.
Pero seguro que lo hizo porque él pensaba que era lo mejor, como tantas otras veces antes. Como cuando sacó en el Nou Camp un equipo con el que ganó, sin ir más lejos.
No conozco a Manolo Gaspar, pero no tengo dudas de que fue, es y será más malaguista que el escudo. Y estoy convencido de que jamás ha tomado una decisión sin pensar que hacía lo que creía que era adecuado para mejorar al club.
Sin embargo, muchos piensan lo contrario y sacan pancartas relacionándolo con Aliexpress.
Todos somos ya adultos y nos comportamos de la manera que consideramos que es mejor, pero ciertas líneas quizá no deberían traspasarse de esa manera.
"El descenso está contemplado". Yo me quedo con eso y lo viviré con dignidad.